Creo que hoy
te quiero
más que ayer
o viceversa
la cuestión es
que te quiero
y
punto.
viernes, 30 de noviembre de 2007
miércoles, 21 de noviembre de 2007
Como si
Acaricio con mis dedos tu columna
sintiendo cada vértebra
como si fuera una extensión de mis manos
como si fuera tu columna
la que está acariciando mis dedos.
sintiendo cada vértebra
como si fuera una extensión de mis manos
como si fuera tu columna
la que está acariciando mis dedos.
lunes, 19 de noviembre de 2007
jueves, 15 de noviembre de 2007
Me regalaste un globo
El sentimiento comunmente denominado "amor" sufrió una terrible metamorfosis. Científicos especializados en el asunto (no sé, ellos se llaman "psicólogos") afirman que esta catástrofe surgió de la necesidad natural que tiene el amor de expandirse, a demás de la carencia de espacio para alojarse en la mente humana, que ahora está ocupada por pensamientos más importantes (dirían algunos) y moléculas de preocupaciones.
Pero sea por la razón que sea, ahora la gente enamorada tiene que cargar con globos. Estos globos generalmente son de colores muy vivos (mi preferido es el amarillo pato) y muy fuertes, para que llamen la antención y todo el mundo lo note. Tal cual ocurre cuando el amor está dentro nuestro.
Pero sea por la razón que sea, ahora la gente enamorada tiene que cargar con globos. Estos globos generalmente son de colores muy vivos (mi preferido es el amarillo pato) y muy fuertes, para que llamen la antención y todo el mundo lo note. Tal cual ocurre cuando el amor está dentro nuestro.
Condimento
Sentir la dulce agonía de tus lágrimas
fundiéndose en mis labios,
mientras el mundo cae a nuestros pies,
mientras vivimos
mientras morimos
juntos.
fundiéndose en mis labios,
mientras el mundo cae a nuestros pies,
mientras vivimos
mientras morimos
juntos.
miércoles, 14 de noviembre de 2007
Son-risas (no, no hablo de las galletitas)
Te recomiendo una cosa: tejer en las noches de insomnio.
Es fácil, relajante, y trae muchos beneficios para el día siguiente.
El problema es que lo que te estoy diciendo que tejas no es lana, ni ningún tipo de hilo. Yo te recomiendo que tejas sonrisas.
Que agarres una a una (con mucho cuidado, porque son muy frágiles) esas sonrisas que fuiste guardando en algún rincón de tu mente; que las organices por año, mes, día; que las separes por color y por motivo; y que empieces por las más importantes, por aquellas que quedaron mejor guardadas en tu recuerdo.
Después de tejerlas (con mucho cuidado, porque son muy frágiles) vas a tener una bufanda de sonrisas, o un saquito de sonrisas, que es muy recomendable para las noches de insomnio y frío.
O podés guardarlas en un cajón para archivarlas junto con el resto de tus buenos momentos (con mucho cuidado, porque son muy frágiles). También podés coleccionarlas, o ponerlas en una repisa para que las envidien tus amigos (con mucho cuidado, porque son muy frágiles, y no hay nada más triste que una sonrisa rota).
Es fácil, relajante, y trae muchos beneficios para el día siguiente.
El problema es que lo que te estoy diciendo que tejas no es lana, ni ningún tipo de hilo. Yo te recomiendo que tejas sonrisas.
Que agarres una a una (con mucho cuidado, porque son muy frágiles) esas sonrisas que fuiste guardando en algún rincón de tu mente; que las organices por año, mes, día; que las separes por color y por motivo; y que empieces por las más importantes, por aquellas que quedaron mejor guardadas en tu recuerdo.
Después de tejerlas (con mucho cuidado, porque son muy frágiles) vas a tener una bufanda de sonrisas, o un saquito de sonrisas, que es muy recomendable para las noches de insomnio y frío.
O podés guardarlas en un cajón para archivarlas junto con el resto de tus buenos momentos (con mucho cuidado, porque son muy frágiles). También podés coleccionarlas, o ponerlas en una repisa para que las envidien tus amigos (con mucho cuidado, porque son muy frágiles, y no hay nada más triste que una sonrisa rota).
martes, 13 de noviembre de 2007
Pensar en voz (o mano) alta
Creo que ya comienza a pesarme tu cabeza en mi pecho. No, pero está bien, quedate así, es el mejor lugar donde podés estar. No, no te levantes. Ah, sólo me querías dar un beso en el cuello. Espero que no notes como se eriza mi piel cada vez que lo hacés. Seguramente estarás escuchando y sintiendo los latidos de mi corazón, ¡qué verguenza! te vas a dar cuenta de que está muy acelerado, mejor me relajo y dejo de pensar un poco. Es imposible pensar en nada me doy cuenta. A ver, por ahí funciona si me imagino una pared blanca. No, eso no es una pared blanca, eso es una habitación, supongo que de algún muy buen hotel, o de una cabaña de vacaciones. ¡Qué lindo sería irnos de vacaciones juntos! No tendríamos que estar preocupados por el reloj. -Tic-tac-tic-tac - ese despertador hace mucho ruido me gustaría tirarlo. Estoy un poco incómoda me parece, me gustaría mover un poco el brazo izquierdo que quedó aplastado abajo tuyo. No, quedate quieto, no me quiero ir ni quiero que te vayas. Por favor, volvé como estabas antes. ¿Por qué me sonreís?¿Qué significa ese beso? Ay, no sé, te juro que no te entiendo. Ahora me besás, en un rato te vas, por ahí no hablamos más hasta el mes que viene, tendría que decirte que no vuelvas nunca. Eso, te lo voy a decir ahora. No, no puedo. Tus ojitos cerrados, tu respiración lenta, una sonrisa asomándose en tu boca... No puedo decirte que te vayas, no puedo decirte que no vuelvas. Me gustaría que te quedaras acá para siempre. - Cu, cu - ¿sonó el cucú? ¿ya son las cuatro de la tarde? ¿hace cuánto que estamos así? Bueno, ¿qué importa? Todavía tenemos tiempo. Tenemos los dos la mirada perdida en el mismo techo, en la misma lámpara y en las simpáticas figuras que dibuja en el cielorraso blanco. Me agarraste la mano, y yo estoy acariciando tu rostro. Creo que no puedo pedir nada más.
lunes, 12 de noviembre de 2007
No tiene título
Es inútil. Lo quiero evitar y viene a mi mente sin permiso alguno, viola cualquier puerta de seguridad, hasta las blindadas y las que están cerradas con dos vueltas de llave. Anoche lo dejé dormir en el patio de mi cerebro. Ese lugar que está separado, pero sigue siendo parte del mismo terreno, no sé cómo llamarlo en términos científicos. Bueno, la cuestión es que del patio, trepó a un árbol y subió muy sigilosamente por la ventana de la habitación donde guardo todos mis sueños para esa noche. A pesar de que había varios sueños en la lista de espera, el muy desgraciado burló a todos, y terminó siendo el primero ni bien cerré los ojos.
Lo más extraño es que no es un sueño, entonces no entiendo cómo logró ingresar a ese cuarto, ya que los sueños son muy estrictos con lo que refiere a su privacidad y penan de muerte a quien quiera violarla. Estoy pensando que es un artista de la falsificación y personificación.
Soy conciente que lo peor que puedo hacer en este momento es panicar (panicar: entrar en pánico). Debo mantener la calma y aumentar la seguridad en todas las áreas de mi mente para que este "pensamiento" (tedría que pensar en un nombre...) se mantenga fuera del alcance de mi consciente inmediato, subconsciente, inconsciente y todo lo que haga referencia a la conciencia en cualquiera de sus expresiones y formas y colores y olores.
El maldito siempre viene en el momento menos indicado, disfrazado de un sentimiento lindo y puro, pero es muy rebelde, es indomable, tanto que terminé odiándolo. Porque aunque entiendo por que insiste tanto en entrar en mi mente, no puedo evitar querer deshacerme de él. Aunque en el fondo no sea malo y quiera lo mejor para mi, ¿cómo le explico a un pensamiento que no puedo enamorarme de vos?
Lo más extraño es que no es un sueño, entonces no entiendo cómo logró ingresar a ese cuarto, ya que los sueños son muy estrictos con lo que refiere a su privacidad y penan de muerte a quien quiera violarla. Estoy pensando que es un artista de la falsificación y personificación.
Soy conciente que lo peor que puedo hacer en este momento es panicar (panicar: entrar en pánico). Debo mantener la calma y aumentar la seguridad en todas las áreas de mi mente para que este "pensamiento" (tedría que pensar en un nombre...) se mantenga fuera del alcance de mi consciente inmediato, subconsciente, inconsciente y todo lo que haga referencia a la conciencia en cualquiera de sus expresiones y formas y colores y olores.
El maldito siempre viene en el momento menos indicado, disfrazado de un sentimiento lindo y puro, pero es muy rebelde, es indomable, tanto que terminé odiándolo. Porque aunque entiendo por que insiste tanto en entrar en mi mente, no puedo evitar querer deshacerme de él. Aunque en el fondo no sea malo y quiera lo mejor para mi, ¿cómo le explico a un pensamiento que no puedo enamorarme de vos?
viernes, 9 de noviembre de 2007
La mortalidad de un espejo
No quiero estrellarme otra vez contra ese espejo pensando que hay algo detrás de él.
Ayer ya tuve problemas con la ventana, el vidrio transparente siempre me engaña y me hace sangrar la nariz. Pero los espejos son peores que los vidrios. ¡No se dejen engañar! son elementos que el diablo inventó para que nos creamos que hay algo más allá del fin. Porque cuando estás frente a un espejo, todo es infinito. Pero es muy peligroso, pueden provocar severas hemorragias cuando intentás pasar a ese otro mundo que ofrecen con esas caras de buenos y de inocentes objetos. Ellos se creen superiores, juegan con nosotros hasta el cansancio, nos crean falsas expectativas, y a veces nos devuelven una imagen que odiamos, y creemos odiarnos a nosotros mismos, pero en realidad estamos odiando a los espejos.
Esta mañana el espejo se rió de mi cuando me vió intentando burlar su densidad. Comencé acariciándolo y en un instante hasta llegué a pensar que podría traspasarlo. Él sólo estaba divirtiéndose, regocijádose por mi inútil esperanza. Entonces tomé distancia (aproxiadamente dos metros y medio) y me acerqué corriendo pensando que si podía alcanzar la velocidad necesaria, iba a encontrarme detrás del espejo en cuestión de segundos, y ahí yo me reiría de él.
Yo gritaba de ansiedad a medida que el viento golpeaba mi cara con más fuerza. Pero a medida que me iba acercando me iba dando cuenta de que no iba a funcionar. Iba demasiado despacio. Iba a chocarme. Iba a lastimarme. Iba a humillarme. Iba.
Pero frené a tiempo.
Por suerte. O no.
Ayer ya tuve problemas con la ventana, el vidrio transparente siempre me engaña y me hace sangrar la nariz. Pero los espejos son peores que los vidrios. ¡No se dejen engañar! son elementos que el diablo inventó para que nos creamos que hay algo más allá del fin. Porque cuando estás frente a un espejo, todo es infinito. Pero es muy peligroso, pueden provocar severas hemorragias cuando intentás pasar a ese otro mundo que ofrecen con esas caras de buenos y de inocentes objetos. Ellos se creen superiores, juegan con nosotros hasta el cansancio, nos crean falsas expectativas, y a veces nos devuelven una imagen que odiamos, y creemos odiarnos a nosotros mismos, pero en realidad estamos odiando a los espejos.
Esta mañana el espejo se rió de mi cuando me vió intentando burlar su densidad. Comencé acariciándolo y en un instante hasta llegué a pensar que podría traspasarlo. Él sólo estaba divirtiéndose, regocijádose por mi inútil esperanza. Entonces tomé distancia (aproxiadamente dos metros y medio) y me acerqué corriendo pensando que si podía alcanzar la velocidad necesaria, iba a encontrarme detrás del espejo en cuestión de segundos, y ahí yo me reiría de él.
Yo gritaba de ansiedad a medida que el viento golpeaba mi cara con más fuerza. Pero a medida que me iba acercando me iba dando cuenta de que no iba a funcionar. Iba demasiado despacio. Iba a chocarme. Iba a lastimarme. Iba a humillarme. Iba.
Pero frené a tiempo.
Por suerte. O no.
miércoles, 7 de noviembre de 2007
Paradójico
Estoy acostada
(sucia)
entre sábanas
(sucias)
pero es inútil
pensar en un momento
en el que sea más feliz
que
cuando estás dormido
y entre-sueños
escuchás estas palabras
que no tienen sentido
para nadie
sólo para nosotros dos.
(sucia)
entre sábanas
(sucias)
pero es inútil
pensar en un momento
en el que sea más feliz
que
cuando estás dormido
y entre-sueños
escuchás estas palabras
que no tienen sentido
para nadie
sólo para nosotros dos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)