sábado, 23 de febrero de 2008

Paralelamente

¡Qué lindo encontrarte así! de sorpresa, sin buscarlo, sin pensarlo, sin desearlo. De pronto encontrarnos mirándonos a los ojos y agarrándonos de la mano. Yo colorada, vos con una sonrisa de oreja a oreja y los dos caminando hacia ningún lugar, juntos, hacia el mismo ningún lugar. Sin relojes ni celulares ni culpas ni pasado. Sólo nosotros mismos con nosotros mismos y un poco del otro, poquito, lo justo y necesario para divertirnos y olvidarnos de lo que el mundo real nos tiene preparado.