qué lindo, no?
sí, una historia de amor simpática
quizás una posible novela
algún día
o un intento de recuerdo
en nuestras cabezas.
me mirás, desconcertado
y cuando te acercás para darme un beso
mi dedo índice aparta tu boca, con un poco de miedo
es verdad,
pero decidido.
no sé, fue lindo
mientras no duró.
dejémoslo como un cuento,
como uno de esos cuentos
que nadie cuenta, pero que todos recuerdan
aunque por mi parte,
prefiero olvidarlo
y que te vayas vos con tus besos y tus manos
a buscar otro papel
a donde escribir una simpática historia de amor.
a ver si por fin
dejás de manejar mis sentimientos
como se te antoja.