jueves, 6 de marzo de 2008

dedo

abrís tus manos,
me mostrás tus huellas dactilares como queriendo decir algo.
cierro los ojos y trato de entenderte,
pero insistís en que los abra y seguís apuntándome con tu dedo índice
como queriendo señalarme algo que está dentro mío.
hago poco caso a tu capricho, y cierro los ojos nuevamente.
ya te estás poniendo nervioso, te movés, lo siento.
pero no me vas a convencer.
entiendo poco el motivo por el cual te intranquiliza que no te vea
¡relax!
dejame cerrar los ojos
dejame que te escriba y te describa así, con los ojos cerrados,
sólo sintiéndote cerca aunque estés lejos.
siento tus manos, siento tu dedo apuntándome confundido,
siento el relieve de las líneas de tus manos en mis ojos,
y mientras te creo en mi mente
tratando de que mi imaginación alcance tu hermosura,
cada detalle de tus rasgos,
cada huella de tus dedos y cada manchita en la pupila de tus ojos.
dejame que te mire así, sin verte, con los ojos cerrados
y mis manos en tu dedo,
descifrando el mensaje oculto que se esconde entre su relieve.